La mayoría de los textos que puedes encontrar en Internet son demasiado difíciles para los que empiezan y no suelen graduar bien los diferentes niveles del lector. Últimamente están apareciendo tutoriales excelentes con muchas capturas de ventanas para facilitar la tarea a los novatos (Nautopía, Troyanos Indetectables y un larguísimo etcétera).
Tan poco ético es el cracker que trabaja a cambio de dinero para un cliente o el “script-kiddy” que borra el disco duro de un servidor, como el “hacker” que trabaja para una empresa o gobierno a cambio de una tarjeta de crédito sustanciosa. El conseguir dinero con los conocimientos es lícito pero no a costa de una mínima ética. Cuando uno visita páginas en que está a la venta “hasta el logotipo” le queda un sabor de boca amargo. El caso de la polémica reciente en torno a alguna web que ha convertido el hacking en artículo comercial sin más, deja clara la actitud de la comunidad hacker.
sábado, 1 de marzo de 2008
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